El primer ministro libanés, Fuad Siniora, aseguró hoy en Jordania que el "diálogo" es el único medio para resolver los problemas por los que atraviesa su país
Fuente: EP/AP. 18-01-2007
El primer ministro libanés, Fuad Siniora pidió hoy a Hezbolá que se comprometa con el diálogo para lograr resolver la crisis política, que amenaza con bloquear el país y poder llegar a un acuerdo de Gobierno compartido.
Luego de que Siniora desoyera sus llamados a un gobierno de unidad, el movimiento Hezbolá y sus aliados llevan más de un mes manteniendo protestas y manifestaciones callejeras, en un intento de forzar la dimisión de Siniora o forzar a su Ejecutivo, de corte prooccidental, a formar un Gobierno de unidad nacional que conceda a la oposición la capacidad de veto en las decisiones de peso.
Siniora ha resistido hasta ahora la presión, pero Hezbolá, lejos de cejar en sus intentos de derrocarle, ha prometido que continuará con las protestas hasta que el Ejecutivo caiga.
'Diálogo, aceptando a los otros, y basándonos en nuestras instituciones constitucionales, es el único camino para resolver los problemas de Líbano', explicó Siniora en Jordania. El primer ministro libanés se encuentra de gira por varios países árabes de cara a las próxima conferencia en París el 25 de enero para proveer de ayuda financiera a la malparada economía libanesa de posguerra.
En referencia a las protestas encabezadas por el movimiento chií, Siniora resaltó que todas estas prácticas 'no llevarán a absolutamente nada, La solución pasa por reanudar las conversaciones para llegar a un a acuerdo, porque nuestros problemas no se pueden resolver mediante manifestaciones y sentadas".
'No debe haber divorcio ni divisiones entre el pueblo libanés', manifestó tras reunirse con el primer ministro jordano, Maruf al Bajit. "Debemos comprender que los problemas de Líbano no se pueden resolver si no es mediante el diálogo, la aceptación mutua y el retorno al sistema constitucional".
Bajit respaldó las declaraciones de Siniora e insistió en que el diálogo es el único camino para resolver los problemas y que éstos los han de solucionar los libaneses por ellos mismos.
Los grupos de oposición, incluido el presidente Lahoud, no reconocen la autoridad del gobierno, luego de que en el mes de noviembre 6 ministros se retiraran del gobierno. Esta situación habría colocado al gobierno de Siniora al margen de lo estabecido en la Constitución, la cual prevé el reparto de las carteras ministeriales entre los distintos credos presentes en el país.
Siniora agregó que la conferencia París III "es necesaria para reforzar la estabilidad económica y financiera de Líbano". En el marco de la convocatoria a la conferencia, Siniora ha anunciado un plan económico de reestructuración, que recoge los principios neoliberales de privatización, recortes sociales y disminución del aparato del Estado, y que ha dado lugar a protestas por parte de los sindicatos mayoritarios.