Presentada por casi todos los medios de prensa occidentales como una respuesta a la captura de dos soldados, la guerra que Israel desencadenó contra el Líbano fue resultado de una larga preparación cuyas raíces parten del núcleo central del proyecto neoconservador para el Medio Oriente. En un largo artículo, cuya primera parte ofrecemos hoy, Jurgen Cain Kulbel describe el complot entre Washington e Israel que condujo a la agresión contra el Líbano.
Se puede negar prácticamente toda la historia de la humanidad, cada catástrofe reciente o pasada, menos la tragedia judía, real o ficticia, de la Segunda Guerra Mundial, ¿por qué?
La guerra es la negación absoluta de los derechos humanos y de la soberanía de los pueblos, y una de las guerras de mayor cinismo es la denominada «intervención humanitaria» que no es otra cosa que la intervención militar que desata una potencia o un grupo de potencias en contra de un Estado libre y soberano, con el pretexto de impedir o eliminar la violación de los derechos humanos. Esa justificación pretende «legitimar» las «razones humanitarias» de la guerra de agresión que, en realidad, esconde las verdaderas intenciones políticas, económicas, sociales, culturales del agresor.
Israel, aparte de ser un Estado colonial, fabricado en 1948 en la Palestina Histórica por europeos, se funda a través del segregacionismo JURÍDICO, es decir, un Estado exclusivo y únicamente para los profesantes de la religión judía. Ahora hablamos de un Estado colonial, segregacionista y además con fines de limpieza étnica contra aquel que no es judío. El fraude, el fiasco que encontramos aquí es que este Estado de limpieza étnica, es escoltado por el nuevo clero del mundo contemporáneo secular: los intelectuales y académicos, debido a que el humano no es aún lo que importa, es el que impone su verdad lo que importa.
Icono entre los musulmanes. Referente intelectual. Enganche político. Siempre en rebeldía. Refugiado, exiliado, perseguido. Pero sobre todo y por encima de todo, poeta y palestino. Pronunciar su nombre basta para abrir los corazones de millones de árabes en todo el mundo. En esta entrevista, realizada en julio de 2003, el gran poeta palestino Mahmud Darwish habla de la ocupación y la resistencia, así como del futuro. Un futuro que para los palestinos, parece que nunca se parece a los sueños.
Ensayo sobre la poesía de resistencia de los palestinos y su significado en las luchas del pueblo palestino y más allá de sus fronteras (1993): "La poesía escrita después de 1948 ha sido un medio primario de expresión de la tragedia y las aspiraciones del pueblo palestino... el poeta árabe en Israel es humanista, cosmopolita y revolucionario. La poesía de Darwish, Al-Qassem, Sayyad, Jubran y otros emergió luego de la guerra de junio de 1967 como una "chispa de esperanza" y "perseverancia" en medio de la desesperanza de la literatura árabe de la época. Expresaba la unión entre el poeta y su pueblo y el poeta y su causa."
Un poema escrito por el gran poeta palestino Mahmud Darwish en agosto de 2006, donde recrea la tragedia de comienzos del mes de junio, cuando una familia que pasaba el día feriado en la playa fue masacrada por un buque de guerra israelí. Posteriormente, la correspondiente investigación del ejército israelí determinó que "estaban libres de culpa". Es habitual. Sucedió antes de que se desatara la operación "Lluvías de Verano" que ha acabado en tres meses con la vida de más de 300 palestinos. Israel, entre tanto, asegura que todos son terroristas - quizá incluya a los más de 80 niños en la lista. Incluye notas biográficas sobre Darwish, por Maria Luisa Prieto, traductora del poema.
Khadafi cuestiona la validez de las cortes penales internacionales
El líder libio objeta en este artículo la legitimidad legal y moral de los tribunales internacionales, que considera funcionales a los intereses de los Estados vencedores de las guerras o hegemónicos: "La realidad es que las cortes penales internacionales tal y como las conoce el mundo o fueron establecidas por los vencedores en una guerra, como es el caso de las cortes militares de Nuremberg y Tokio, que fueron constituidas por los ganadores de la Segunda Guerra Mundial, o por una autoridad internacional cuya legitimidad es cuestionada, como es el caso de las cortes de la ex Yugoslavia y de Ruanda, creadas por el Consejo de Seguridad".
Debate entre dos miembros de la izquierda argentina (Partido Obrero), sobre los retos que enfrentan los pueblos árabes ante la existencia y expansión del Estado israelí, desde una perspectiva revolucionaria socialista
Fernando Campos: Si el socialismo pretende erigirse en una ideología liberadora y no en un producto nacido en Europa hace 150 años e importado por una minoría ilustrada en una realidad extraña, debe liberarse de los prejuicios eurocéntricos y acompañar a las masas árabes que profesan la milenaria religión islámica y encuentran en sus símbolos la fuerza movilizadora para luchar contra el imperialismo con un heroísmo que envidiaría más de un académico occidental.
Pablo Rieznik: El fracaso de los movimientos nacionalistas y del stalinismo (menchevismo) en el Medio Oriente es abrumador. No es el momento de resucitar cadáveres. Como socialistas, impulsamos la lucha nacional con los métodos de la lucha de clases, no de la colaboración de clases, y mucho menos con los métodos de disciplinamiento y control social de Hamas o Hezbollah. Planteamos la lucha nacional para oponer las masas a la burguesía, no para formar con ella un bloque político único. Sin una lucha de clases al interior de la propia nación árabe, el camino de la liberación es una quimera que ya se demostró trágica en la propia experiencia histórica.
La otrora superpotencia unipolar pretendió detener su ineluctable decadencia mediante el montaje hollywoodense mediático de la "guerra contra el terrorismo global" que se tradujo en el sicótico concepto unilateral maniqueo del "eje del mal" y su ostentoso despliegue militarista de corte sico-tecno-cibernético ("conmoción y pavor"). El tiro le salió por la culata y lo único que consiguió fue haber acelerado su desplome, en lugar de haber manejado en forma inteligente su "decadencia controlada".
Diálogo entre dos académicos de altura, Noam Chomsky, estadounidense crítico de la hegemonía y Gilbert Achkar, islamista y asesor de Arafat. Ambos analizan las raíces del fundamentalismo islámico y cristiano contemporáneo. "En EEUU, lo que llamamos fundamentalismo tiene raíces muy profundas, desde los primeros colonos. Siempre ha habido un elemento extremista, ultrarreligioso, más o menos fundamentalista, con varias resurrecciones". "Cuando el nacionalismo árabe, el nasserismo y tendencias similares comenzaron a derrumbarse en la década del 70, la mayoría de los gobiernos usaron el fundamentalismo islámico como una herramienta para contrarrestar los vestigios de la izquierda o del nacionalismo secular.
En este artículo de 2003, pubicado en una revista brasileña de comunicación, el autor analiza la evolución de las técnicas del periodismo de guerra en las últimas décadas, desde el ataque imperial contra Vietnam en los 60 y 70, hasta las guerras de los 90 y primeros años del siglo (la guerra del golfo de 1991, la guerra contra Yugoslavia y contra Afganistán).
"El despliegue y avance experimentado por la televisión, en los últimos 35 años, ha inaugurado una etapa radicalmente nueva en el tratamiento de los conflictos bélicos: la comunicación televisiva de la guerra ha penetrado hasta los hogares. La Guerra del Vietnam fue la primera - en palabras de Michael Arlen - "living-room war" (guerra de la sala de estar). Desde entonces, a través de nuestro televisor en el comedor, en la sala de estar o en una habitación de nuestra casa hemos presenciado muchas guerras".
El Secretario General, Koffi Anan: "Nadie pone en duda el derecho de Israel a la legítima defensa, pero sí su manera de hacerlo, que ha causado, y está causando, muerte y sufrimiento a una escala totalmente inaceptable".
Sr. Gillerman, Representante de Israel: "Estamos lidiando con un enemigo despiadado, cínico, cruel, una de las organizaciones terroristas más monstruosas que el mundo haya conocido. No tienen ningún respeto por la vida de los israelíes ni de los libaneses. No le importa el pueblo del Líbano".
Sr. Mahmoud, Representante de el Líbano: "Desde el comienzo ha quedado en claro que no fue Hizbollah el objetivo. El Líbano fue el objetivo. La infraestructura fue blanco de ataques y centenares de civiles murieron incluso antes de que Israel emprendiera una operación contra Hizbollah y sus posiciones."